Por David Figueroa Díaz
03/07/2026
Sin habermelo propuesto, el artículo de hoy es continuación de la entrega de la semana pasada, que estuvo basado en el taller sobre las impropiedades lingüísticas más frecuentes en el reporterismo de sucesos en Venezuela, que tuve el honor y el gran placer de impartir en San Carlos estado Cojedes, llanos centrales de este país, auspiciado por el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) de esa entidad federal, en la persona de la licenciada Pilar Guerra, secretaria general del referido gremio, acompañado de las también comunicadoras sociales y gremialistas Dinorah Gámez y Santa Cedeño.
Reitero (sin ningún temor) que las razones por las que el lenguaje del reporterismo de sucesos en Venezuela está plagado de vicios lingüísticos profundamente arraigados, están en el desinterés por mejorar de un incontable número de periodistas que, aunque se graduaron en universidades de gran prestigio (y de paso se ufanan de ello), no han seguido ni siquiera un curso de actualización.
Hay muchos sumisos, facilistas, faltos de seriedad e irresponsables, a los que es imputable el hecho de que hoy día existe una especie de formato que han impuesto los cuerpos de seguridad del Estado y demás entes gubernamentales para dar a conocer sus actuaciones, en el que solo cambia la fecha, el lugar y el nombre de los protagonistas. Es por eso que una vez más sugiero: «Hay que erradicar ese formato».
En el artículo del pasado sábado mostré palabras, frases y expresiones mal utilizadas o empleadas de forma abusiva, como: amasijo de hierros retorcidos, armamento, alud, talud, «auto fantasma», «cayó abatido», «el hoy occiso», que fueron parte del mencionado taller.
Otra de las expresiones a la que siempre apelan los que redactan notas de sucesos, es «salió expelido», para referirse al caso de una colisión en la que la o las víctimas, por la fuerza del impacto u otro factor, son expelidas. No han tomado en cuenta que salir y expulsar esbozan la noción de algo que es expulsado.
Eso ocurre porque así aparece en el reporte que entregan o entregaban a la prensa los organismos que actúan en el levantamiento de los accidentes. Por comodidad, por facilismo u otras razones inconfesables, el redactor la usa tal cual, sin importarle que con su actitud irresponsable, se convierte en divulgador de vicios que hoy día se han encostrado.
En el taller de San Carlos fueron analizadas otras palabras, frases y expresiones que no incluyeron en la entrega anterior de este trabajo de divulgación, y hubo otras en las que no ahondé en detalles.
Por eso hoy aprovecharé para hacerlo y para mostrar algunas que faltaron: «cuerpos de seguridad del estado», drones no tripulados, Alcaldía Municipal del Municipio, Concejo Municipal del Municipio, embajada extranjera, países extranjeros, epicentro, «El sujeto huyó siendo detenido…», con motivo a, facsímil de arma fuego, feminidio, feminicidio, Gobierno Regional, póstumo, posmortem, presidio, prisión, robo, hurto, secuestro ilegal, primera dama, primera combatiente, vehículo de tracción de sangre, anafilaxia, shock anafiláctico, ataque de himenóptero, Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada (GEDO), sexo, género, a nivel…, siglas, acrónimos, «las noticias ocurridas en las últimas horas», agresión ilegal, guerra ilegal y «cadáver con síntomas de…».
Muchos de estos ejemplos se resuelven muy fácilmente, pues solo hace falta un poco de sentido común; pero mi obligación es explicarlos para que no queden dudas.
Cuando se habla de cuerpos de seguridad del «estado» (así aparece casi siempre), se alude al hecho de que estos dependen del Gobierno Nacional, que son la mayoría, salvo en casos de las dependencias estadales y municipales; pero si ese no es el caso, la palabra estado deberá escribirse con inicial mayúscula (Estado), dado que la regla sugiere que de esa forma hace referencia al país como entidad de derecho público; en tanto que estado (con minúscula inicial) se usa para división territorial. Es prudente acotar que todo lo que depende del ámbito nacional, será estatal; mientras que, lo que deriva del estado como división del territorio, deberá llamársele estadal.
Lo de los drones no tripulados no es algo que requiera una gran explicación. Tampoco es algo que se haya propagado; pero algunos periodistas extranjeros y nacionales, corresponsales en Venezuela de importantes canales de televisión, quizás por el apremio del momento, por querer mostrar un buen uso del lenguaje u otra razón, en reiteradas oportunidades han dicho que «fueron avistados varios drones no tripulados», lo cual es impropio. No se necesita ser científico para saber que un dron es un vehículo aéreo no tripulado. ¡Es todo por hoy!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario