martes, 17 de septiembre de 2019

FINALIZÓ EL CAMPEONATO NACIONAL DE CLUBES DE FUTBOL SUB 8

El equipo Casa Portuguesa de Aragua se titulo campeón de la jornada

Prensa Indeportes Cojedes
15/09/2019.- La tarde de este sábado culminó con éxito el Campeonato Nacional de Clubes de Futbol masculino categoría Sub 8, el cual se llevó a cabo desde el pasado jueves 12 de septiembre en la cancha de futbol del parque Dr. Guillermo Barreto Méndez de San Carlos, y que contó con la participación de más de 13 clubes de 7 estados del país, incluyendo los 4 representantes del estado Cojedes.
El Club Casa Portuguesa de Aragua se llevó los máximos honores del evento, luego de vencer un gol por cero a su similar Zamora F.C. del estado Barinas, mientras que los Nómadas de Guanare ocuparon el 3er lugar tras derrotar en penales a Lomas del Bosque del estado Monagas.
Por otro lado, la recopa tuvo una final con protagonismo cojedeño, los niños del Club Deportivo Paso Las Negras se impusieron 2x0 a sus coterráneos del Club Pablo Robledo.
José Luis Silva, presidente de la Asociación de futbol del estado Cojedes, agradeció a la gobernadora Margaud Godoy y al Instituto Regional de Deportes por la receptividad y el apoyo brindado a esta disciplina y a todos los clubes visitantes, anunció también que desde ya se preparan para el venidero Campeonato Nacional sub 12 femenino, que iniciará el jueves 26 del presente mes.
Vale destacar que durante la jornada, estuvo presente el cojedeño Ángel Arteaga, árbitro internacional de la FIFA, quien anunció que próximamente emprenderá viaje hasta Argentina para participar en la semifinal de la Copa Suramericana de Futbol.

lunes, 16 de septiembre de 2019

NUESTRO IDIOMA



¡Los extranjerismos sí son necesarios!

Quienes me leen con frecuencia, pueden dar fe de mi posición respecto de la supuesta autoridad de la Real Academia Española en cuanto al uso de palabras. Siempre he dicho que la función de la docta institución es registrar giros que, por necesidad expresiva, el pueblo los crea. La RAE no es un tribunal o cuerpo dotado de poder para decidir cuál palabra puede usarse y cuál no, aunque sus orientaciones son insoslayables y de utilísima aplicación.
Esta acotación introductoria la hago en virtud de la frecuencia con que se lee o se oye que “la Real Academia Española aceptó la palabra tal”. O en el peor de los casos: “Esa palabra no está aceptada por la Real Academia Española”, como si la docta institución fuese un tribunal que se reúne periódicamente para decidir cuál palabra acepta y cuál no. En materia de palabras, les repito: la única autoridad es el pueblo hablante.
También mis lectores habituales podrán ser testigos de mi criterio sobre las palabras y expresiones extranjeras, lo cual me ha inducido a utilizarlas solo cuando son necesarias. Sobre este asunto ya he escrito y he hablado en conversaciones informales; pero hoy vuelvo sobre él, con la finalidad de ratificar mi posición. Antes de entrar en el tema, agradezco los comentarios elogiosos que gentilmente me han enviado por las publicaciones más recientes, lo cual me estimula y me compromete aun más en esta labor iniciada hace ya casi veinticinco años, que se cumplirán el 12 de noviembre de 2019. ¡Gracias!        
Nunca he rechazado las expresiones extranjeras por el mero hecho de serlas. Lo que siempre he cuestionado y cuestionaré es el abuso en el que se incurre con estas, sobre todo en los medios de comunicación, en los que ha tomado cuerpo la falsa creencia en cuanto a que lo foráneo da más caché. Por definición, “los extranjerismos son palabras o expresiones lingüísticas que un determinado idioma toma de otra lengua extranjera”.
En su libro “Con la lengua, volumen 4”, el profesor Alexis Márquez Rodríguez, eximio catedrático ya fallecido, destacó la importancia del uso de expresiones extranjeras, favorecido por “el intercambio entre idiomas que coexisten en el tiempo, sobre todo cuando hay entre ellos cercanías geográficas o de otra índole”. Los extranjerismos se hacen necesarios cuando no existe o no exista una palabra equivalente que exprese cabalmente lo que se desea en español; pero se vuelven superfluos, pedantes y dañinos cuando  se los usa en sustitución de los vocablos propios, en este caso del español. Sobre este asunto, la Fundéu ha hecho una formidable campaña sobre “más español y menos extranjerismos”.
¿Qué sentido escribir o decir emailcheckingmarketingpaperweekend, si se puede decir correo electrónico, chequear, mercadotecnia, documento o fin de semana? No es cierto que usar dichas palabras en inglés denota más o mayor conocimiento tema, sino ignorancia de la lengua materna, y en el peor de los casos frivolidad e imitación servil. Otra cosa es emplear  vocablos que por uso extendido se han lexicalizado, como fútbol, beisbol, bulevar, club, escanear, tuitear y otros que son frecuentes, unos de vieja data, y otros de reciente aparición.
Con la llegada de nuevas tecnologías, sobre todo con el auge de la Internet y de las redes sociales, al idioma español han arribado palabras como hashtagpop uptapswipe y drag, por ejemplo que tienen su equivalente en español: etiqueta, ventana emergente, tocar, desplazamiento horizontal y arrastrar, respectivamente.
Si los mencionados vocablos del inglés y de otros idiomas no tuvieran su equivalente en español, allí sí estaría justificado su uso; pero en caso contrario, como dije antes, sería una demostración de desconocimiento de la lengua materna y de la importancia de llamar las cosas por su nombre.
A todas estas, el uso de palabras extranjeras no se puede condenar de buenas a primeras, pues su uso en muchas ocasiones es necesario. Lo cuestionable y detestable es que se las use en sustitución de las propias, por el mero hecho de aparentar sabiduría, sin reparar en el daño que con ello se le hace la unidad lingüística de nuestro idioma.
Aquí cabe aplicar el viejo refrán que dice: “Es bueno el cilantro (culantro); pero no tanto

jueves, 12 de septiembre de 2019

TINACO COMANDA LA LIGA MASTER ARMANDO LINARES EN SAN CARLOS




Prensa Liga Armando Linares

El equipo de la tierra de José Laurencio Silva amparado en una producción ofensiva derrotó categóricamente a los sancarleños Mango Desing 70x45 puntos, en el coso del gimnasio José Tadeo Monagas enclavado en el Complejo Deportivo Vencedores de Cojedes.

Los representantes de Tinaco, Keiter Uzcategui, Alexis Hernández y Francisco Uzcategui; todos con doble figura contribuyeron a la victoria para pasar a comandar la liga por diferencias de puntos anotados, ya que marchan empatados con 3 victorias y 1 derrota con Mago Desing.

El otro juego fue un tome y dame entre Los Compa y Lanceros, donde estos últimos ganaron 74x76 y comparten el sótano de la tabla. Cabe destacar los anotadores del partido, por Los Compa; Pedro Falcón 21 puntos, José Reyes 17 puntos y Jorge Morloy con 11 puntos, mientras que por Lanceros; José Solórzano con 19 puntos, Lerry Lemo con 18, Juan Rodríguez con 7 puntos y Eduardo Rodríguez con 7 puntos.

Mañana viernes continuará el desarrollo de la 5 semana de competencia en dicho complejo a partir de las 6 pm, para el disfrute del deporte y el compartir de la familia del baloncesto cojedeño.

Los cuatrocientos años de mi ciudad


La entrega de hoy, originalmente fue un comentario que publiqué en la red social Facebook, y que recibió, y sigue recibiendo, comentarios positivos, a propósito de la celebración, en 2020, del cuatricentenario de la ciudad de Acarigua, en el estado Portuguesa, Venezuela, y que ha comenzado a generar opiniones.
Acarigua, Venezuela, googlemaps
Acarigua limites
Acarigua: límites de la ciudad y ubicación en Venezuela
En él expresé mi opinión, motivado por la poca información oficial que se ha publicado al respecto, y por las impropiedades lingüísticas en las que han incurrido algunas personas que han tenido a bien referirse al tema, especialmente periodistas, en su afán de opinar, lo cual no es cuestionable; pero es lamentable que incurran en errores, impropios de alguien que por su formación y función social está obligado moralmente a hacer un buen uso del lenguaje que emplea. También porque el aludido texto, aunque su contenido está circunscrito a una zona específica, los ejemplos son aplicables en cualquier lugar del mundo.
Es por eso que, sin quitarle ni ponerle, en los siguientes párrafos podrán leer mi parecer sobre lo que deseamos los nacidos en la mencionada ciudad, fundada el 29 de septiembre de 1620, por Francisco de la Hoz Berrío, identificada con el  lema de Capital Agrícola de Venezuela.
En 2020, Acarigua (mi ciudad natal) cumplirá 400 años, y junto con Guanare, será la otra ciudad de Portuguesa en llegar a esa edad emblemática. Imagino que el alcalde está consciente de la importancia de la fecha, y en tal sentido, también creo que debe estar ideando una celebración acorde con la importancia y trascendencia que tendrá. Digo que imagino y creo, porque hasta la fecha, salvo algunas menciones en las redes sociales, oficialmente la información al respecto ha sido muy poca.
Un acontecimiento de esa magnitud no puede pasar inadvertido, y los que nacimos en ese terruño y otros que lo adoptaron como su segunda “patria chica”, esperamos que el cuatricentenario de nuestra Acarigua sea una celebración que se distinga por su calidad, en la que todos podamos disfrutar, compartir y exhibir con sano orgullo el gentilicio acarigüeño.
Como todo evento de gran importancia, el cumpleaños número cuatrocientos de Acarigua dará mucho para hablar y para escribir, y por eso aprovecho la ocasión para hacer unas observaciones desde el punto de vista gramatical y lingüístico, que sirvan de guía para la redacción y reseña.
En primer lugar les aclaro que la fecha no será el cuatrocientos aniversarios, pues la forma correcta es el cuadringentésimo aniversario, o simplemente cuatrocientos años. ¿Eso por qué? Porque la palabra aniversario, de acuerdo con la reglas, debe ir acompañada del ordinal correspondiente, por ejemplo: trigésimo aniversario, quincuagésimo aniversario, cuadringentésimo aniversario, etc. En cifras se escribe: 400° aniversario, y se lee cuadringentésimo aniversario (en singular). Pero si alguien no conoce el ordinal correspondiente, no diga ni escriba 400 aniversario. Parece una nimiedad; pero no lo es. Es simplemente llamar las cosas por su nombre.
En cuanto a la vieja costumbre de llamar a Acarigua y Araure “ciudades gemelas”, es menester tener presente que no lo son, y para persuadirse de eso, solo basta con conocer el significado de gemelo. Son ciudades hermanas, expresión apropiada, que muy pocos redactores usan. Si cada periodista, cada locutor y otro profesional de los medios de comunicación se convenciera de la importancia de hablar y de escribir correctamente, no habría tantos despropósitos.
Muchos estados, ciudades, pueblos y caseríos, por lo general tienen un epónimo, es decir, alguien que da su nombre. Por ejemplo, Lara lo debe a Juan Jacinto Lara, Falcón a Juan Crisóstomo Falcón, Miranda a Sebastián Francisco de Miranda, y así muchos, tanto en Venezuela como en otros lugares del mundo. Acarigua es capital del municipio Páez, que como se sabe, su epónimo es José Antonio Páez. No necesariamente un epónimo debe ser un héroe; pero en el caso de nuestra amada ciudad, el epónimo es un héroe, a quien por cierto han pretendido arrebatarle su decidida y decisiva participación en la Gesta Emancipadora.
En resumen, el epónimo es el que da el nombre. Páez no es el epónimo del estado Portuguesa, como entidad, sino del municipio que lleva su nombre. 
A todas esas, espero que estas observaciones les hayan servido para disipar las dudas y para el debate ameno, cordial, sano y desprovisto de cualquier elemento que desvirtúe la intención original de este texto

domingo, 8 de septiembre de 2019

En español: del corriente y de los corrientes

En español: del corriente y de los corrientes

En ocasiones en las que he tenido el honor de dirigir talleres, charlas, conversatorios u otras dinámicas sobre el tema lingüístico, siempre he recalcado que para minimizar las deficiencias en el lenguaje, es indispensable que se admita la debilidad, y en segundo lugar dedicarse a adquirir los conocimientos que permitan disipar las dudas.
La buena lectura es una forma de familiarizarse con las palabras, si se hace de forma habitual. Eso permitiría escribirlas de manera adecuada, siempre que haya conciencia de la intención. Además de leer, se deben poner en práctica los conocimientos básicos sobre gramática y ortografía que se adquieren en la educación primaria y en la secundaria.
Los errores frecuentes en los medios de comunicación, y que por supuesto se arraigan en el habla cotidiana por el inmenso poder inductivo que estos ejercen, tienen su origen en la escasa preparación de los encargados de difundir información u otro tipo de contenido, vale decir periodistas, locutores, publicistas y todo aquel que de manera directa esté relacionado con la radio, la televisión, los medios impresos y más recientemente las redes sociales, que dicho sea de paso, están plagadas de disparateros, con contadas y honrosas excepciones.
En este medio y en otros espacios y ocasiones siempre he hablado de situaciones viciadas, acompañadas, claro está, de las formas adecuadas, en función de aclarar dudas y satisfacer las peticiones de personas que por diversas vías expresan sus inquietudes lingüísticas, generalmente periodistas, docentes, abogados, locutores y otros que se preocupan por el buen decir y mejor escribir.
Hoy hablaré de dos frases que suelo emplear en mi ocupación diaria como encargado de prensa de un ente gubernamental. Antes de entrar en materia, acuso recibo de una estimulante misiva de mi amigo Pablo Rangel, en la que me sugiere hablar de los complementos circunstanciales. Rangel es educador, dirigente gremial, abogado y sobre todo aficionado del buen decir. Considera que las dificultades para redactar con propiedad están en el mal manejo del tema mencionado. Es un interesante planteamiento al que le daré respuesta en su debida oportunidad.
Hay quienes sin el debido conocimiento consideran que la expresión “31 de los corrientes”, por ejemplo, es impropia o equivocada. Pudiera ser redundante, pues debe entenderse que el corriente (mes) es el año en curso; pero jamás podrá considerarse errónea. La redundancia que pudiera haber en la referida expresión, cumple función de figura retórica, de la que se vale la literatura y es frecuente en el lenguaje coloquial.
Si alguien escribe, por ejemplo: “La inauguración de la nueva sucursal de la entidad bancaria será el 31 del corriente”, deberá entenderse que dicha actividad tendrá lugar hoy, dado que el corriente es el mes en que estamos, es decir, agosto. Si se escribe: “…el 31 de agosto del corriente”, se deberá entender que se trata del año en curso. Si se habla de “los corrientes”, es fácil saber que es una alusión al mes y al año.
A la palabra corriente, el Drae la asocia con la semana, el mes, el año o siglo que va transcurriendo, de modo que no debe haber ninguna confusión ni menos aún temor de hablar “del corriente” o “de los corrientes”, dependiendo de cuál sea la intención. Lo demás es necedad.

Un 24 de julio de 1783

Otro caso que guarda relación con lo que he comentado en los párrafos anteriores y que no quiero dejar pasar inadvertido, es la creciente tendencia a escribir frases como por ejemplo: “Simón Bolívar nació en Caracas un 24 de julio de 1783”. Cualquier lector descuidado podría preguntarse: ¿Cuál es el error? Bueno, el error está en que no existe otro 24 de julio del mismo año. Lo cuestionable en este aspecto, es que es una impropiedad que se ha generalizado, al punto que en ella incurren redactores de gran prestigio, historiadores y otras personas cuya herramienta básica de trabajo es el lenguaje oral y escrito.
Se puede hablar de “un 24 de julio”,  “un 6 de octubre”, “un 7 de mayo”, “un 29 de setiembre”, siempre que de antemano se conozca el año y se quiera omitir; pero si ese no es el caso, debe usarse el artículo determinado “el”: “Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783”

lunes, 2 de septiembre de 2019

CACAOTEROS DE MIRANDA SE TITULÓ CAMPEÓN DE LA SUPER LIGA 2019

Fotografía José Andrés Matheus

Por Antonio Aular

Los mirandinos a pesar de caer 5x4 carreras ante Michigan Lara se titularon Campeones de la Súper Liga 2019 con lo que se culmina la XV Temporada de la Liga Nacional Bolivariana de Béisbol (LNBB), Copa José “El Hacha” Castillo y Luis Valbuena; que se desarrolló en el estadio Daniel “Chino” Canónico de Barquisimeto.

Los crepusculares abrieron el marcador en el inicio de la 2da entrada cuando Ronny Torres la envió a la parte más lejana del jardín central de 2 bases y remolcaba las dos primeras rayitas logrando una explosión de alegría en las tribunas, permitiendo soñar a los fanáticos larenses que durante 6 días acudieron a la cita de LNBB; pero la alegría no duraría mucho ya que Jesús “El Chucho” Guzmán despachara zendo cuadrangular por todo el centro con Duarte a bordo para empatar el partido en la parte baja del 3er episodio.

Michigan de Lara no se rendía y su parte baja de la alineación reaccionó de nuevo y fabricaron 2 carreritas mas con par de dobletes consecutivos de Piña y Yépez, y elevado de sacrificio para la cuarta carrera; explota el abridor Francisco Carrillo y Carlos Rodríguez apaga el fuego momentáneamente.

Al inicio del sexto capitulo Brayan Francisconi golpeo al primer bateador, todo estaba cantado para el sacrificio, pero el manager Adams Silva dejó libre a José Ruiz y respondió con inatrapable la derecha; Eduardo Hernández intentó el toque de sacrificio, pero falló con fly a las manos del inicialista José Rodríguez para el primer fuera; luego Douglas Landaeta daba metrallazo a la pradera central impulsando la 5ta anotación permitiendo soñar con el titulo por los momentos. Al cierre del mismo el cansancio le pesó al abridor José Rodríguez le hizo permitir par de carreras para que Cacaoteros se acercara peligrosamente.

Los larenses atacaron pero no cristalizaron, ya que el manager Omar León manejó el bulpen con todo lo que tenia y sofocó las escaramuzas del 5to, 6to, 7mo y del noveno; quedando hasta 15 corredores en circulación y 9 en posición anotadora.

El partido lo gano José Rodríguez, el salvado para Jorge Martínez y la derrota para Francisco Carrillo; a la ofensiva destacaron por los locales José Piña 4-3 2CA, Mario Yépez 5-3 2CA CI H2 y Ronny Torres 4-2 3CI 2H2n y por los mirandinos José Guzmán 4-3 CA 2CI H2 HR y Graifer Andrade 4-2 CA CI.

Una gran temporada la que acaba de terminar con sus detalles positivos como la transmisión en vivo por el canal de youtube de la Liga Nacional Bolivariana de Béisbol, con sus relatos detallados que facilita la retransmisión radial, sus acertados comentarios de  Henry "El Tata" Hernandez y Paul Espinoza, la interacción con los fanáticos en línea y algunas actividades para hacer más frescas las transmisiones; los números e información por parte del numerólogo Álvaro Rivas. Muchas cosas se pueden mejorar, pero estoy seguro que la directiva ya esta trabajando para la temporada XVI en el venidero 2020.        

En español: del corriente y de los corrientes


En ocasiones en las que he tenido el honor de dirigir talleres, charlas, conversatorios u otras dinámicas sobre el tema lingüístico, siempre he recalcado que para minimizar las deficiencias en el lenguaje, es indispensable que se admita la debilidad, y en segundo lugar dedicarse a adquirir los conocimientos que permitan disipar las dudas.
La buena lectura es una forma de familiarizarse con las palabras, si se hace de forma habitual. Eso permitiría escribirlas de manera adecuada, siempre que haya conciencia de la intención. Además de leer, se deben poner en práctica los conocimientos básicos sobre gramática y ortografía que se adquieren en la educación primaria y en la secundaria.
Los errores frecuentes en los medios de comunicación, y que por supuesto se arraigan en el habla cotidiana por el inmenso poder inductivo que estos ejercen, tienen su origen en la escasa preparación de los encargados de difundir información u otro tipo de contenido, vale decir periodistas, locutores, publicistas y todo aquel que de manera directa esté relacionado con la radio, la televisión, los medios impresos y más recientemente las redes sociales, que dicho sea de paso, están plagadas de disparateros, con contadas y honrosas excepciones.
En este medio y en otros espacios y ocasiones siempre he hablado de situaciones viciadas, acompañadas, claro está, de las formas adecuadas, en función de aclarar dudas y satisfacer las peticiones de personas que por diversas vías expresan sus inquietudes lingüísticas, generalmente periodistas, docentes, abogados, locutores y otros que se preocupan por el buen decir y mejor escribir.
Hoy hablaré de dos frases que suelo emplear en mi ocupación diaria como encargado de prensa de un ente gubernamental. Antes de entrar en materia, acuso recibo de una estimulante misiva de mi amigo Pablo Rangel, en la que me sugiere hablar de los complementos circunstanciales. Rangel es educador, dirigente gremial, abogado y sobre todo aficionado del buen decir. Considera que las dificultades para redactar con propiedad están en el mal manejo del tema mencionado. Es un interesante planteamiento al que le daré respuesta en su debida oportunidad.
Hay quienes sin el debido conocimiento consideran que la expresión “31 de los corrientes”, por ejemplo, es impropia o equivocada. Pudiera ser redundante, pues debe entenderse que el corriente (mes) es el año en curso; pero jamás podrá considerarse errónea. La redundancia que pudiera haber en la referida expresión, cumple función de figura retórica, de la que se vale la literatura y es frecuente en el lenguaje coloquial.
Si alguien escribe, por ejemplo: “La inauguración de la nueva sucursal de la entidad bancaria será el 31 del corriente”, deberá entenderse que dicha actividad tendrá lugar hoy, dado que el corriente es el mes en que estamos, es decir, agosto. Si se escribe: “…el 31 de agosto del corriente”, se deberá entender que se trata del año en curso. Si se habla de “los corrientes”, es fácil saber que es una alusión al mes y al año.
A la palabra corriente, el Drae la asocia con la semana, el mes, el año o siglo que va transcurriendo, de modo que no debe haber ninguna confusión ni menos aún temor de hablar “del corriente” o “de los corrientes”, dependiendo de cuál sea la intención. Lo demás es necedad.

Un 24 de julio de 1783

Otro caso que guarda relación con lo que he comentado en los párrafos anteriores y que no quiero dejar pasar inadvertido, es la creciente tendencia a escribir frases como por ejemplo: “Simón Bolívar nació en Caracas un 24 de julio de 1783”. Cualquier lector descuidado podría preguntarse: ¿Cuál es el error? Bueno, el error está en que no existe otro 24 de julio del mismo año. Lo cuestionable en este aspecto, es que es una impropiedad que se ha generalizado, al punto que en ella incurren redactores de gran prestigio, historiadores y otras personas cuya herramienta básica de trabajo es el lenguaje oral y escrito.
Se puede hablar de “un 24 de julio”,  “un 6 de octubre”, “un 7 de mayo”, “un 29 de setiembre”, siempre que de antemano se conozca el año y se quiera omitir; pero si ese no es el caso, debe usarse el artículo determinado “el”: “Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783”.

FINALIZÓ EL CAMPEONATO NACIONAL DE CLUBES DE FUTBOL SUB 8

El equipo Casa Portuguesa de Aragua se titulo campeón de la jornada Prensa Indeportes Cojedes 15/09/2019.- La tarde de este sábado...